¿Y tú, qué dices?
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BLOG DE JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ

José Antonio es portavoz de Intermón Oxfam especializado en cambio climático ¿Quién mejor para contarnos todo lo que está ocurriendo: roles de los países, negociaciones, quién bloquea a quién…? ¡Sigue su día a día!
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29. EN CASA
JAHT - 21/12/2009 - MADRID.
Acabo de volver de Copenhague. Traigo el cansancio de más de dos semanas de trabajo en mil actividades con horarios demenciales. Y sobre todo el desánimo de ver el resultado final. Me encuentro con la alegría de estar de nuevo en casa.
Fuimos a Copenhague a conseguir que los líderes mundiales se comprometieran a luchar contra el cambio climático con un acuerdo que fuera eficaz, justo y vinculante. Y al final tenemos un acuerdo, que no forma parte de las decisiones de Naciones Unidas. Además no es una decisión a la que se hayan comprometido todos los países. ¿Y ahora qué?
Ojalá supiéramos todas las implicaciones que esto puede tener. El proceso de negociación sobre las dos vías (El protocolo de Kyoto y los compromisos a largo plazo) continúa. Pero a la vez se abre un nuevo formato de acuerdo que rompe con el sistema multilateral y que no sabemos por dónde evolucionará. No sabemos hasta qué punto los EEUU y los países BRICS (Brasil, India, China y Sudáfrica) seguirán siendo los que forjen acuerdos, y si la UE, que por su falta de ambición y liderazgo ha quedado relegada a convidado de piedra, volverá a tener un papel central. Qué papel pueden tener los más pobres en este nuevo marco creado es otra gran duda.
Lo que si podemos saber es que aunque la cumbre ha sido un fracaso, todo el proceso de Copenhague no lo ha sido. La movilización social son precedentes y el interés despertado son un logro que debe ayudar a mantener la presión. Debemos ser capaces en los próximos meses que esta incapacidad de llegar a un acuerdo tenga un coste político. Tenemos que lograr que el cambio climático no sea sólo un tema vago en el que caben las declaraciones sin compromisos, sino en el que deba haber actuaciones concretas. Tenemos que lograr que el papel de España durante la presidencia europea sea comprometido para lograr avances en el proceso, y que la UE vuelva a ser un actor importante.
Ahora creo que, después de descansar unos días, tenemos que dedicar nuestros mejores esfuerzos a entender mejor qué implicaciones tiene lo que ha pasado en Copenhague para ser capaces de influir en un proceso cada vez más urgente, y lleno de incertidumbres. Hay muchas personas en los países más golpeados por el cambio climático que no pueden esperar indefinidamente acciones eficaces para salvar sus vidas y su sustento. Y hay mucha, mucha gente que se ha movilizado en los últimos meses para que los gobernantes actuaran. Juntos tenemos que ganar. Espero poder seguir compartiendo desde este blog los avances y retos que vayan apareciendo por el camino.
De momento hay uno inmediato, conseguir la libertad de Juantxo López de Uralde y sus compañeros de Greenpeace, detenidos en Dinamarca por exigir de forma pacífica y creativa a los líderes que actuaran. Debemos unirnos a la exigencia de su liberación inmediata. Gracias a ellos también por saber tomar riesgos e inspirarnos.

28. CORAJE
JAHT - 19/12/2009 - MADRID.
Estas líneas deben tener un tono de veredicto, ya que de madrugada, cuando escribo, después de haber estado todo el día siguiendo la información proveniente del centro de convenciones, las cosas no acaban de a estar claras.
La mañana comenzó con el discurso oficial del Primer Ministro chino. No dijo nada nuevo: repitió exactamente su posición inicial. Luego discurso de Lula. Dijo que estaba enfadado. “Necesitamos un milagro” resumió en un discurso lleno de sinceridad. Hablaba a continuación Obama ¿Traería él el milagro? Dijo que no venía a hablar, sino a actuar. Pero su discurso no aportó nada nuevo. Exactamente sus mismas propuestas de reducción muy insuficiente. Cada cual en su trinchera. ¿Y la UE? Pues el Primer Ministro Sueco y Barroso dejaron claro, que también ellos se mantenían en su posición. Bien, hasta ahora nadie pestañea. Pero esto no es una partida de póker. Esto va del salvar el planeta.
Tras el plenario ha comenzado la locura de reuniones bilaterales, la filtración de documentos (hasta seis en pocas horas), amenazas serias de colapso, noticias sobre la marcha de líderes y desmentidos. Al final, EEUU, China, India y Sudáfrica han llegado a un acuerdo que se presentó hacia las 10 de la noche. Un acuerdo insuficiente, que ni recoge metas, que no aclara de donde vendrá el dinero que promete y que pospone hasta el próximo año un acuerdo legalmente vinculante. El mismo Obama ha reconocido que hay que ir más allá en el futuro. De hecho, su rueda de prensa ni siquiera pretendía ser un acto de autobombo.
Esta propuesta de acuerdo se fraguó por lo que el presidente de la conferencia, el Primer Ministro Danés, ha denominado un selecto grupo de países. Estos veintipocos países han colocado encima de la mesa un documento que tiene la virtud de embarcar a EEUU y los grandes emergentes, pero que es débil en la forma e insuficiente en los contenidos.
Aunque reconoce que la temperatura no debe superar los dos grados, no establece compromisos de reducción de emisiones concretos, posponiendo este momento al próximo año. Y hasta eliminó la meta de reducción global del 50% en 2050 que aparecía en los primeros borradores. Por otra parte, la financiación de 100.000 millones de dólares está formulada como un objetivo, no como un compromiso. En consecuencia, los países pobres no tendrán ninguna seguridad de que recibirán el dinero que necesitan para adaptarse al cambio climático y reducir sus propias emisiones. Y eso que 100.000 millones de dólares es sólo la mitad del dinero que se necesita. Además, no hay garantía de que los 100.000 millones de dólares vayan a ser adicionales a los compromisos de ayuda oficial ya existentes.
Por último, aunque se recoge el compromiso de seguir negociando el protocolo de Kyoto y los compromisos a largo plazo, lo cierto es que en el anexo que se establece que se prorroga el mandato negociador de los compromisos a largo plazo, se ha eliminado del último borrador la previsión de que se alcanzara un acuerdo legalmente vinculante.
A pesar de estas debilidades, pasada la media noche, la UE ha asumido el documento, y ha anunciado que renuncia a comprometerse a reducir sus emisiones un 30%.
Sin embargo los problemas reales han llegado a las 3 de la madrugada, cuando el Plenario de la Conferencia tenía que aprobar la propuesta. Porque el grupo selecto de países puede dar por aprobado un acuerdo, y anunciarlo así en rueda de prensa. Lo cierto es que la falta de ambición de las metas y la falta de participación democrática de los 193 países de la Conferencia en el proceso, ha llevado a una protesta y unas propuestas de varios países (Tuvalu, Venezuela, Bolivia, Costa Rica y Nicaragua). Se ha suspendido el plenario, y a la hora de la madrugada que cierro este post no se sabe qué pasará.
Una ocasión histórica que juntó un número histórico de presidentes acaba con una salida por la tangente histórica. Mientras espero más noticias, leo que Aminetu Haidar está ya en su casa. Felicidades hoy a ella. Pienso: si tuvieran entre todos estos líderes una pizca de la determinación y el coraje de esta mujer, otro sería el resultado aquí.

27. OJÚ
JAHT - 17/12/2009 - MADRID.
El poeta José Hierro describía la condena que sufrían los presos políticos andaluces en las cárceles franquistas del norte de España con estos versos:
Decían: “Ojú, que frío”; no “qué espantoso, tremendo, injusto, inhumano frío”.
Cuando terminé de escuchar el discurso del Presidente del Gobierno esta tarde en Copenhague dije solamente “Ojú”. Aunque lo que pensaba es “qué evasivo, etéreo, lírico y decepcionante discurso”. Será mejor que me explique empezando por el principio.
El día ha sido frenético. Por las restricciones de acceso a las ONG, hoy sólo estaban dos personas del equipo de Oxfam dentro del centro de convenciones. El resto estábamos siguiendo los discursos, las ruedas de prensa, la información que nos llegaba de los distintos contactos sobre la marcha de las negociaciones. En cualquier momento podía confirmarse un colapso de la cumbre o el desatasco definitivo. Los rumores se aceleran a medida que la llegada de líderes está propiciando reuniones bilaterales, encuentro de países clave…Todo esto pasa por detrás de los discursos oficiales, que se suceden uno tras otro en la sala de plenarios.
Por la mañana un interesante gesto hacía albergar esperanzas de que algo empezaba a moverse: Hillary Clinton hablaba por primera vez de una cifra de financiación a medio plazo. Asumía que son necesarios 100.000 millones de dólares anuales en 2020. Es la mitad de lo que pedimos, pero ¿sería un paso para desatascar el proceso? Faltaba ver cómo respondían otros actores. Podía ser que comenzara la escalada de compromisos.
De entre los actores relevantes que debían intervenir, me interesaba especialmente el país que en dos semanas va a asumir la presidencia de la UE. Y que por lo tanto va a tener un papel fundamental en la gestión del resultado de esta cumbre. Sea el que sea. Sus palabras podían marcar una importante diferencia. ¿Qué diría Zapatero?
Pues ha sido un discurso lleno de declaraciones políticas, de reconocimiento de la dimensión del problema, llamadas a la responsabilidad y hasta de poesía, pero sin consistencia con las propuestas. Y lo que hace falta ahora nos es insistir en que tenemos un problema, sino en ofrecer compromisos de solución a los que lo sufren. (http://www.la-moncloa.es/Presidente/Intervenciones/Discursos/prdi20091217.htm)
Ha comenzado diciendo que los ecologistas tenían razón y estamos sufriendo un cambio climático peligroso provocado por la actividad humana. Pero la respuesta a este reconocimiento ha sido recordar el límite máximo del compromiso europeo en reducción de emisiones para 2020. Ni se asoma a ser más ambicioso, a sugerir que es el momento de que todos avancen, y que para eso, la UE debe moverse en los límites altos de su compromiso. No como un máximo, sino como un mínimo. Simplemente porque es lo que los científicos a los que invoca señalan que hace falta.
Una parte extensa de su discurso ha ido una loa sobre el desarrollo basándose en las energías limpias, señalando que son las que podrán democratizar el acceso de los pobres a la energía. Por supuesto. Pero luego no hace ni una mención a los objetivos de financiación a medio plazo para lograrlo. Justo tras la declaración de Clinton era el momento de, insistir en las cifras que aprobó hace un mes el Consejo europeo (100.000 millones, pero de euros). O incluso ir más allá. Pero nada. Vamos que apostamos por la energía eólica en África, pero a ver quién la financia.
Pero aún más sorprendente ha sido que haya declarado que los Objetivos de Desarrollo del Milenio son la prioridad de la política exterior española, y que deben ser la prioridad mundial, pero no haya dicho ni una palabra sobre la petición de que el acuerdo recoja que los fondos para que los pobres de adapten al cambio climático sean adicionales a los compromisos de llegar al 0’7%. No se puede dejar de financiar las escuelas que se necesitan para pagar las defensas para las inundaciones.
Así, el Presidente ha retado con claridad a China y EEUU para que asuman sus responsabilidades y avancen en sus compromisos, pero lo cierto es que Zapatero ha dejado pasar una oportunidad de oro para mostrarse como un líder ambicioso y capaz de retar las posiciones de otros y superar los puntos muertos.
Su discurso ha terminado poéticamente: “la Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”. Ojú.

26. MAS JEFES QUE INDIOS
JAHT - 16/12/2009 - MADRID.
El miércoles comenzó el llamado tramo ministerial de la Conferencia de Copenhague. Se acerca la hora de la verdad: sólo quedan dos días para decidir el futuro de las negociaciones. Cada vez parece más claro que los países pobres no han venido para firmar un acuerdo débil. La noche pasada las negociaciones han durado hasta el amanecer. Literalmente. Han acabado en una colección de documentos que mantienen abiertas las dos vías de negociación (Kyoto y LCA, o compromisos a largo plazo), que sin embargo no recogen los avances necesarios en los tres temas cruciales: reducir drásticamente las emisiones al nivel que exige la ciencia, proporcionar el dinero necesario para ayudar a los países pobres para hacer frente al cambio climático y recoger estos compromisos de una forma legalmente vinculante.
En una especie de círculo vicioso, los temas cruciales están en blanco. Pero además se está dejando para los líderes una multitud de detalles en los que no ha habido avances hasta ahora. No se avanza en estos temas (deforestación, cambio de uso del suelo, gestión de la financiación, verificación de emisiones…) porque lo países pobres exigen compromisos en los temas fundamentales antes de bajar a discutir los complementarios. Y los ricos llevan dos años incumpliendo su compromiso de concretar estos temas centrales.
Ante esta situación, lo que no se necesita es que dedos acusadores comiencen a levantarse en un cruce de reproches sin fin. Se necesita que los ministros desatasquen la negociación, y los documentos ahora llenos de corchetes y lagunas avancen en la mejor dirección posible, para que haya posibilidades reales de que los Presidentes tengan delante una buena propuesta.
De momento los ministros y algunos presidentes están haciendo sus discursos mientras que detrás de los focos se negocia ferozmente, de una manera en que nadie exactamente sabe cuál es. Lo que ya se rumorea es que el primer ministro danés, que ahora preside la COP ante la llegada de los líderes mundiales, ha comenzado a circular una nueva versión de documento alternativo (como el que se filtró el segundo día de la cumbre). La propuesta tiene que ser ambiciosa, justa y vinculante. No pueden ser fuegos artificiales.
Pero la sociedad civil no va a poder estar aquí para verificarlo. Se necesita urgentemente el compromiso y el testimonio de las organizaciones de la sociedad civil y de las comunidades afectadas, que mantienen la presión sobre los líderes políticos para que lleguen a un acuerdo climático justo, ambicioso y vinculante. Y sin embargo, ayer ya se comenzó a reducir la participación de la sociedad civil de forma drástica. No es solo que por un desastroso y caótico proceso de organización se hubieran acreditado a 45.000 observadores para un lugar en el que cabe 15.000. Es que desde ayer, los representantes de las ONG se han reducido a una tercera parte. Ahora se pide una segunda acreditación, que se ha repartido con cuentagotas (Si Oxfam tenía 60 personas aquí, nos han dado 20 tarjetas).
Como esta reducción y caos ha soliviantado los ánimos (por no hablar de las arbitrarias detenciones preventivas que permite la ley danesa hecha a la medida de esta cumbre), esta mañana ha habido manifestaciones de protesta que han sido duramente reprimidas, y que han tenido como consecuencia que se ha limitado más aún el acceso de ONG. Incluso teniendo las dos acreditaciones, centenares de personas no han podido entrar durante toda la mañana. Algunas organizaciones han sido excluidas por completo, de manera arbitraria. No sé cómo, pero yo he tenido la suerte de entrar a las tres de la tarde, y digo la suerte, porque en una puerta no me dejaban entrar, pero en la siguiente pasé sin preguntas. Fue un suspiro, porque desde poco después, y sin más explicaciones han vuelto a cerrar el acceso.
Pero lo que es realmente grave es que para los dos últimos días de la cumbre las restricciones van a ser muchísimo mayores. Los permisos se reducen el jueves a 1000 personas y el viernes a sólo 90. Va a haber más Presidentes que representantes de la ciudadanía. Más jefes que indios.

25. AUDIENCIA CLIMÁTICA
JAHT - 15/12/2009 - MADRID.
Ni Renate Delegencia ni Habiba Osman saben donde está Copenhague. Esta fría ciudad escandinava está muy lejos de sus países, pero en ella se decide su futuro. Renate vive en Filipinas, y nos explicaba hace poco como la variabilidad de las lluvias están arruinando el bambú que usan para alimentarse. Y cuando llueve, lo hace de golpe, destruyéndolo todo. Habiba es también de un país caluroso: Kenia. Esta mujer de 63 años nos contaba como allí las sequías son cada vez más y más frecuentes.
Hoy, sin embargo, otros testigos del cambio climático sí que han traído su voz a Copenhague. Esta mañana Shorbanu Khatun, madre de cuatro hijos en Bangladesh, ha contado cómo perdió su casa cuando el ciclón Aila arrasó el país en mayo del 2009. Cayetano Huanca vive en Ocongate, en los andes peruanos, y ha explicado cómo la velocidad a la que se está derritiendo el nevado Ausangate está afectando a las comunidades campesinas que regaban sus cultivos con los riachuelos que bajaban del glaciar.
Para Shorbanu y para Cayetano este viaje ha sido un gran desafío y una oportunidad de hacer llegar en primera persona la verdadera cara del cambio climático. La cara de la injusticia que significa que quienes menos han contribuido a provocar este problema sean los que están sufriendo sus consecuencias antes y de manera más intensa.
De eso es de lo que se trata en Copenhague. De hacerle frente al mayor reto que tiene la humanidad y de decidir cómo queremos que sea nuestro futuro. Después de una semana participando en estas negociaciones la expectación sigue siendo enorme, pero también la incertidumbre.
Lo cierto es que tras dos años de intentar construir el acuerdo, los últimos documentos que se van a colocar mañana sobre la mesa de los ministros y ministras están llenos de de vacíos. No hay metas para la reducción de emisiones de los ricos, ni compromisos de financiación, ni claridad en la forma jurídica del acuerdo. La casa se ha empezado por el tejado, porque sin claridad en estos fundamentos políticos, no se ha generado la confianza para avanzar. Sólo un movimiento claro de los líderes que empiezan a llegar puede cambiar esto.
Pero para exigir que suceda no vamos a estar ni las ONG ni los representantes de las comunidades afectadas por el cambio climático. Desde hoy las acreditaciones se han reducido a una cuarta parte. El jueves solo habrá unos centenares de representantes de la sociedad civil. Y el viernes, con todos los presidentes decidiendo nuestro futuro, apenas noventa representantes de la sociedad. Dicen que es por la seguridad, pero lo cierto es que así se les ahorra a los líderes la presión ciudadana que ahora está exigiendo que no salgan de aquí con un sin el acuerdo que necesitamos.
Los líderes mundiales. Sarkozy, Obama, Merkel, Hatoyama, Zapatero, Lula, Hu Jintao… Sus nombres son bien conocidos. ¿Quién de entre ellos querrá ser el héroe de Copenhague que levante la voz por un acuerdo fuerte, justo y vinculante? De momento, los héroes que cada día enfrentan a las consecuencias del cambio climático han hablado. Miles de ellos y ellas en sus comunidades, y hoy en la audiencia climática organizada por Oxfam en Copenhague Shorbanu y Cayetano. ¿Estarán a su altura los líderes mundiales? Quisiera volver a casa después de dos semanas en Copenhague sabiendo que sí.

24. UNIDAD AFRICANA
JAHT - 14/12/2009 - MADRID.
Fue una sorpresa para casi todo el mundo. En Barcelona, a principios de noviembre, en la última reunión sobre el clima previa a la cumbre de Copenhague. Tras los discursos inaugurales, el primer día de negociaciones, los países africanos se plantaron. Y dijeron muy claramente que no iban a empezar a negociar decenas de asuntos técnicos complejos si la discusión de los compromisos de reducción de emisiones de los países ricos ocupaba una parte menor en la agenda de la reunión. Ése es el tema crucial, y debía ser lo primero y que con más tiempo, se discutiera. Su plante dejó heladas las negociaciones entonces y mostró que los países pobres no aceptan el falso dilema que les ponen los ricos “mal acuerdo o no acuerdo”.
Los primeros días en Copenhague se tenía una cierta expectación sobre si África haría un plante similar. ¿Habría otra rebelión inicial? Pasó una semana, y no la hubo. Sin embargo eso no significaba que las negociaciones avanzaran. Más bien al contrario, el día comenzaba con el estancamiento provocado porque los países ricos no se deciden a poner sobre la mesa números en mitigación y en financiación. Y encima se estaba torpedeando la continuidad del Protocolo de Kyoto.
En esta situación, la presidenta danesa de la Conferencia convocó de manera informal este fin de semana a un grupo reducido de países, para conversar sobre los temas fundamentales que no permiten avanzar las negociaciones. Decidieron que había varios asuntos, y hoy esperaba que las conclusiones de ese grupo fueran las que dirigieran las negociaciones que tienen que protagonizar más de 190 países. Y claro, para muchos, este movimiento ha sido la gota que colmaba el vaso.
Así, hoy se ha producido una segunda parte de lo que sucedió en Barcelona. Además, esta vez los países africanos lo han hecho con una gran habilidad. Ante el bloqueo de los temas fundamentales y la presión por avanzar en un solo tratado que supusiera de hecho enterrar el Protocolo de Kyoto, África, de manera unida, se levantó de la mesa. Cuando la presidencia Danesa daba por descontado que no habría plantes, y que su reunión del fin de semana había sido una buena idea, su estrategia se le ha vuelto en contra.
África ha actuado con unidad, algo fundamental para resistir la presión a la que pueden ser sometidos con facilidad países que dependen hasta en una tercera parte de sus presupuestos de la ayuda que les brindan los países ricos. Lo han hecho, además, con tiempo suficiente para desbloquear la situación. Y apuntando a una actitud de los países ricos que estaba desesperando a todos los países en desarrollo. Así que el G-77 que los agrupa más China se ha levantado con África.
La suspensión de las negociaciones que ha durado toda la mañana se ha desatascado, de momento, con la decisión de la presidencia de que Alemania e Indonesia, en representación de las dos partes, hagan una propuesta de cifras de mitigación para la vía del Protocolo de Kyoto.
La visión desde algunos actores de la UE, por ejemplo España, tiene dos partes. Dicen que no se puede dejar pasar este momento. Y eso es verdad. Pero también dicen que es necesario ceder en cosas, en las que haga falta, para alcanzar un acuerdo. Y eso no es aceptable para los países africanos que se están jugando su futuro. A pesar de eso, no han venido aquí a mendigar ayudas, sino a exigir justicia. Están defendiendo su futuro.

23. LA MONEDA ESTÁ EN EL AIRE
JAHT - 13/12/2009 - MADRID.
Durante esta primera semana de COP 15 hemos visto la moneda dando vueltas en el aire. A veces se ve la cruz, y por ratos la cara. Y sigue girando. Cualquier cosa puede pasar al final de esta semana.
El domingo se paran las negociaciones. No abre el centro de convenciones, y es un día para analizar que está pasando y pensar qué puede pasar en los próximos días. Los días definitivos, con los líderes mundiales aquí. Hay otras cumbres en que ya se sabe antes de llegar que no van a servir para nada, o cumbres en las que los acuerdos están tomados antes y solo son un acto formal en el que rubricarlos. Pero aquí está todo por decidir.
Por un lado, el momento es ahora. Porque tendremos a más de 130 jefes de Estado y de Gobierno reunidos para cerrar un acuerdo sobre cambio climático. No vamos a ver una situación parecida en los próximos 10 años. Y todos estos líderes no pueden volver a sus países, con toda la expectación que se ha creado en la cumbre, con las manos vacías. Y menos aún, nadie querrá ser señalado por toda la humanidad como el responsable del bloqueo o del fracaso de la cumbre.
Pero a la vez, todos y cada uno de los países tiene sus excusas para poner límites a su compromiso. Por un lado EEUU argumenta que la situación política interna en el país es muy compleja, y que dependen de una mayoría que por ahora no tienen en el Senado para ratificar un tratado. La UE señala que llegar a una postura común entre 27 estados es muy complejo, y que sin un compromiso equivalente de EEUU no van a ir más lejos. Y ambos señalan a China o India y la necesidad de que se sometan a un sistema internacional de obligaciones, no sólo a su propia legislación. Los africanos no parecen dispuestos a firmar un acuerdo que no sirva para salvar a sus países del desastre… Hacen falta líderes que sean capaces de desbloquear la situación actuando con audacia.
¿Será Obama? Al recibir el premio Nóbel de la Paz esta semana reclamaba expandir nuestra imaginación para lograr los cambios que necesita el mundo. ¿Lo hará en Copenhague? ¿Serán los líderes de la UE? Zapatero, próximo presidente de la Unión, ha dicho que la crisis climática es más grave que la financiera. ¿Pondrá en ella tanto empeño y actuará con la misma determinación junto con Sarkozy, Brown y compañía? ¿Será el primer ministro Hatoyama? Consiguió terminar con nada menos que medio siglo de hegemonía del Partido Liberal en Japón, ¿contribuirá ahora a acabar con el cambio climático?
Podríamos empezar esta semana poniendo carteles por todo Copenhague como aquéllos del Far West con la leyenda “Se Busca”. Se buscan líderes que quieran ser los héroes de Copenhague. Los que dentro de veinte años se reúnan para recordar este momento histórico. Como se ha reunido la generación de líderes que desencadenaron la caída del muro de Berlín. ¿Veremos esa foto dentro de dos décadas? ¿Viviremos entonces en un mundo con más empleos verdes, donde las personas más pobres puedan defenderse de los desastres naturales, y donde nuestra energía, nuestra agricultura, nuestro transporte sea más sostenible y los que lo hicieron posible se reunirán para recordar cuando todo empezó a cambiar? ¿O sufriremos las consecuencias del cambio climático y en medio de un mundo cada vez más hostil, sin nada que recordar de esta semana histórica?
Puede pasar cualquier cosa. La moneda está en el aire. Tenemos que lograr en estos pocos días que los líderes que necesita la Humanidad den el paso al frente.

22. ¿SEREMOS CAPACES DE CAMBIAR?
JAHT - 12/12/2009 - MADRID.
Cuando llegué hace ya más de una semana a Copenhague pensé, “¡pero qué exageración, si no hace más frío que en Madrid!”. Sin embargo se va imponiendo la realidad, y esto es Escandinavia, a orillas del Báltico y estamos a mediados de diciembre.
Hoy ha hecho mucho frío. Y sin embargo, cuando ha llegado la hora de la manifestación, el día de la acción global contra el cambio climático, en las calles estábamos miles y miles de personas. Una caravana ruidosa, festiva, donde la reivindicación y la participación se demostraban de mil formas creativas, llenas de humor muchas de ellas. Y pacífica. Cientos de cochecitos de niños pequeños (¡con este frío!) de familias, de gente mayor, de jóvenes de muchos países.
Por supuesto, no han faltado algunos descerebrados que han intentado hacer alguna trastada, pero con la seguridad que había, no les han dejado ni romper la primera papelera. Lamentable, sí, pero más lamentable aún es que haya medios de comunicación que solo recojan el número de detenidos que ha habido, si han roto algún escaparate o que gritaran consignas antisistema. Me imagino que si después de un Barça-Madrid se organiza una pelea multitudinaria con cientos de detenidos, heridos y destrozos, eso sería noticia. Pero lo de hoy es como si tras el partido la noticia fuera que la policía detiene a 10 hinchas por una pelea y se olvida de contar cómo quedó el partido… En fin, así son las cosas, aunque no sea siempre así como se cuenten.
Lo que importa, es que hoy se sentía en la calle de Copenhague que los cambios tienen que llegar. Cerca ya del Bella Center, donde son las negociaciones, intervinieron Mary Robinson, una joven activista y un viejo líder indígena, que recogieron en sus palabras el sentir de miles de personas aquí, y de decenas de miles en las 3.000 manifestaciones y concentraciones que se han celebrado en 130 países. Pedían que los líderes vengan esta semana a actuar. Que acuerden un tratado ambicioso, justo y legalmente vinculante.
Pero como fotos de la manifestación habrá hoy en los medios a montones, quisiera mostrar una iniciativa que estos días se está desarrollando en Copenhague, y que han organizado artistas plásticos. Han instalado en varios sitios diferentes estatuas. Junto a la famosa “sirenita” de Copenhague han colocado la estatua llamada “Supervivencia de los más gordos”. Una mujer muy, muy grande está subida en los hombros de un débil hombre africano. El hombre tiene el agua por encima de las rodillas y se hunde. La mujer sostiene un símbolo de la justicia en sus manos y piensa “Pobre hombre, haría lo que fuera por ayudarle a salir de esta situación tan terrible, excepto bajarme de sus hombros…” (www.sevenmeters.net)
¿Nos bajaremos nosotros de nuestros muchos derroches? ¿Seremos capaces de reflexionar sobre qué tiene que cambiar en nuestra vida? La manifestación de hoy tiene que ser un paso más. Queda mucho por andar, pero estamos moviéndonos.

21. LLEGAN LOS REFUERZOS
Dale_la_vuelta - 11/12/2009 - BARCELONA.
Hoy no dábamos abasto con todos los temas que han ido surgiendo. Primero los resultados de la reunión del Consejo Europeo, que aunque se celebraba en Bruselas, era esperado con mucha expectación en Copenhague. Ayer Barroso anunciaba, pasada la media noche, que varios países europeos se habían comprometido ya, pero que sería por la mañana cuando se sabría el compromiso final de la UE con la ayuda para los próximos años con los países pobres. Por la mañana hemos conocido que Europa reconoce que hacen falta de inmediato 10.000 millones de euros para ayudar a los países pobres a enfrentarse al cambio climático, y que están dispuestos a contribuir con 2.400 millones a esa cantidad. En el reparto interno, España va a aportar 125 millones de euros anuales. Teniendo en cuenta que en Barcelona comprometió 100 millones para los tres años, es un avance importante.
Pero aún lo es más que España apoye con claridad que los fondos deben ser adicionales. En la entrevista que le realiza Público a la Secretaria de Estado para el cambio climático, Teresa Ribera compromete públicamente la posición española defendiendo la adicionalidad de la financiación del cambio climático (http://www.publico.es/ciencias/277146/dificil/salga/tratado/internacional/cumbre). Esto deja cada vez más aislada a Merkel que sigue empeñada en su postura cicatera. La claridad de Teresa Ribera nos compensa en algo el mal sabor de boca que nos dejó la noticia de que la Ministra española de Medio Ambiente no llegará a Copenhague hasta el miércoles próximo. Durante esta semana han ido llegando ministros de diferentes países (Francia, EEUU…), y España, que está en la troika de la UE (porque le toca desde enero la presidencia de la Unión) manda a su ministra sólo un día antes de que llegan todos los jefes de estado y gobierno. Desde luego no transmite un mensaje de ambición y de querer jugar en las mayores ligas de la política internacional.
En cualquier caso, adicional o no, lo que necesitamos que se comprometa es la cantidad que los países ricos van a dar a largo plazo para ayudar a luchar contra el cambio climático a los más pobres, y que tiene que llegar a 200.000 millones de dólares anuales en 2020. Lo de hoy en Bruselas es necesario, y va en la buena dirección. Pero ni de lejos es suficiente para cerrar el acuerdo que necesitamos.
Por otra parte, y siguiendo con las propuestas raquíticas, hoy se han conocido dos propuestas para los textos que cubren las dos vías diferenciadas de negociación – la del Protocolo de Kyoto, que no incluye a los EEUU, y la de los compromisos de largo plazo (LCA en sus siglas en ingles), que sí lo incluye. Al menos esta propuesta no condena a la desaparición al protocolo de Kyoto. Pero si estos dos documentos es todo lo que los negociadores van a poder ofrecer a los ministros el lunes, no va a ser gran cosa. Porque en el lugar donde debería estar el compromiso de financiación a largo plazo, lo que hay es un enorme vacío. Y por otra parte, el núcleo del acuerdo propuesto hoy no da ninguna garantía de que el acuerdo en Copenhague se convierta en actuaciones eficaces.
Por su parte, Tuvalú, continuando con su presión por un acuerdo justo, ambicioso y vinculante, ha presentado otra propuesta que recoge buena parte de lo que se necesita y muestra la escala de acción que se necesita. También los países africanos están peleando por propuestas más ambiciosas con un texto que están circulando entre las delegaciones.
Para apoyar los pasos que se tienen que dar, este sábado se producirá la movilización que quiere llenar las calles de Copenhague de esperanza. Creemos que podemos construir juntos un mundo mucho mejor. Más de 2.600 acciones de movilización en 130 países animan a mirar con esperanza lo que podemos lograr. Pero no sólo levanta el ánimo lo que va a pasar en miles de ciudades. Hoy ha llegado 15 jóvenes que durante todo el año impulsan las campañas de Intermón Oxfam en las Universidades en las que estudian, en sus ciudades o a través de la web. Ahora vienen a unir su voz a los miles de personas que saldremos a la calle. En la charla que hemos tenido esta tarde me han contagiado todo su entusiasmo. ¡Llegaron los refuerzos!

20. PUBLICO
JAHT - 10/12/2009 - MADRID.
Desde hoy este blog va a estar colgado en la página web del diario Público. Es lo que se llama un verdadero salto a la fama.
Pero para saltos a la fama, son muy aconsejables los premios “Fósil del Día” que entrega en Copenhague cada tarde la Red de acción por el clima (CAN), que agrupa a más de 450 ONG. Esta red de organizaciones sociales premia a quienes más esfuerzo ponen en torpedear las negociaciones del clima. Los vídeos son desternillantes, y es, sin duda, uno de los momentos más esperados del día (http://www.fossiloftheday.com/)
Hoy se han llevado las dos primeras medallas dos países europeos, aunque no tanto por lo que ha pasado en el Bella Center de Copenhague (donde se celebra la cumbre), como por su papel en la reunión del Consejo de la UE en Bruselas, donde se discutía hoy la posición que van a traer los jefes de estado y de gobierno que desembarcarán aquí en unos días. El primer premio reconoce a Polonia por su insistencia en bloquear la propuesta de que Europa reduzca sus emisiones al menos un 30% para 2020. Europa se comprometió hace un año a reducir sus emisiones de CO2 un 20%. La reducción llegaría a un 30% si otros países hacían algo equivalente.
Ahora se está discutiendo cuál es la mejor manera de empujar a otros a comprometerse con más ambición, y cada vez más países apuestan por que Europa reduzca sus emisiones al menos un 30%. Sin condiciones. Bueno, pues aunque se queden cortos, porque los científicos han avisado que para tener posibilidades reales de evitar un cambio climático peligroso, las emisiones contaminantes de los países ricos deben reducirse al menos un 40%,, ahí ha estado Polonia intentando evitar este paso.
¿Están solos? No. Alemania les disputa la gloria, y ha obtenido un meritorio segundo puesto, porque rechazado a capa y espada la adicionalidad de la financiación que necesitan los países pobres para enfrentarse a las consecuencias del cambio climático y para poder tener un desarrollo más sostenible (y por lo tanto, también ellos contaminar menos). ¿Y por qué es importante esta palabreja de adicionalidad? Pues porque si los fondos para el cambio climático no son nuevos y adicionales a los compromisos de ayuda al desarrollo, los países pobres dejarán de recibir todo lo que se les ha prometido para luchar contra la malaria, la educación infantil o la salud materna. Tendrán que enfrentarse al inaceptable dilema de tener que elegir entre recibir ayudas para construir diques contra las inundaciones o para luchar contra el SIDA.
Pero junto a estos fósiles, hoy se ha reconocido en Copenhague con el premio “rayo de esperanza” la iniciativa tomada por Francia. Sarkozy ha puesto encima de la mesa propuestas ambiciosas para reducir las lagunas jurídicas que permitirían hacer una contabilidad de las emisiones tramposa, ha defendido la adicionalidad respecto de los compromisos de ayuda al desarrollo, y ha defendido que Europa reduzca sus emisiones un 30%. Siempre nos quedará París.